La Tecnología Megapixel.
Nacidas para el público
consumidor, las cámaras
megapíxel comenzaron a
ser habituales en el uso domiciliario,
fundamentalmente
en las cámaras fotográficas.
Ese concepto se
trasladó más tarde a las cámaras
de seguridad, capaces
de brindar soluciones
efectivas en un proyecto de
videovigilancia.

Cuando se habla de novedades
en el mundo de la tecnología
aplicado a la seguridad sin dudas hay
que remitirse a las cámaras megapíxel,
una tecnología que si bien no es novedosa
en el plano estrictamente comercial,
sí lo es en el ámbito de la seguridad.
Un ejemplo concreto: desde que salieron
al mercado las cámaras fotográficas
digitales se introduce en el mercado
consumidor el concepto de definición
megapíxel. Una cámara megapíxel aplicada
a la seguridad amplía hoy el espectro
de posibilidades en el mundo
del CCTV, básicamente por una razón:
la mayoría de las instalaciones de CCTV
cuentan con cámaras que, para determinado
tipo de videovigilancia, ofrecen
una pobre definición. Puede verse un
hecho pero no identificar claramente a
su autor.

La tecnología de megapíxeles permite
a las cámaras de red ofrecer una resolución
en las imágenes de video superior
a la de las cámaras de CCTV analógicas.
Es decir, tienen la capacidad de
ver detalles e identificar personas y objetos,
una consideración clave en las
aplicaciones de videovigilancia. Con
una cámara de red de megapíxeles la
resolución es, al menos, tres veces mejor
que con una cámara analógica.
Por otra parte, la combinación de cámaras
con resolución de megapíxeles
con una selección de cámaras sin dicha
resolución, pero optimizadas para otras
necesidades (como un potente zoom óptico, sensibilidad lumínica extrema o
bajo coste), permite crear instalaciones
de videovigilancia sumamente eficaces,
fiables y rentables.
Antes de ingresar en el uso y las aplicaciones
de las cámaras megapíxeles,
repasemos algunos de los conceptos
básicos.

Concepto de píxel.
Un píxel o pixel (acrónimo del inglés
picture element, "elemento de imagen")
es la menor unidad homogénea en color
que forma parte de una imagen digital,
ya sea esta una fotografía, un fotograma
de video o un gráfico.
Ampliando lo suficiente una imagen
digital (zoom), por ejemplo en la pantalla
de una PC, pueden observarse los
píxeles que componen la imagen, que
aparecen como pequeños cuadrados o
rectángulos en color, en blanco o en
negro o en matices de gris. Las imágenes
se forman como una matriz rectangular
de píxeles, donde cada píxel forma
un área relativamente pequeña respecto
a la imagen total.
En las imágenes de mapa de bits o en
los dispositivos gráficos cada píxel se
codifica mediante un conjunto de bits
de longitud determinada, denominada
profundidad de color. Por ejemplo, puede
codificarse un píxel con un byte (8
bits) de manera que cada píxel admite
256 variaciones (28 variaciones con repetición
de 2 valores posibles en un bit
tomados de 8 en 8).
En las imágenes de
color verdadero, se suelen usar tres
bytes para definir un color, es decir, en
total pueden representarse un total de
224 colores, que suman 16.777.216 opciones
de color.
Megapíxel
Un megapíxel o megapixel (Mpx)
equivale a 1 millón de píxeles, a diferencia
de otras medidas usadas en la
computación en donde se suele utilizar
la base de 1024, en lugar de 1000,
para los prefijos debido a su conveniencia
con el uso del sistema binario.
Usualmente se utiliza esta unidad para
expresar la resolución de imagen de
cámaras digitales, por ejemplo, una
cámara que puede tomar fotografías
con una resolución de 2048×1536
píxeles se dice que tiene 3,1 mega
píxeles (2048 × 1536 = 3.145.728). El
mismo principio se aplica, claro está, a
las cámaras de seguridad.
La cantidad de megapíxeles que tenga
una cámara digital define el tamaño
de ésta, pero hay que tener en cuenta
que cada megapíxel está siendo distribuido en un área y, por tanto, no hay una
diferencia significativa entre una cámara
de siete u ocho megapíxeles, ya que
no es una medida exponencial, al igual
que las “x” en la velocidad de una grabadora
de discos compactos.
Las cámaras digitales usan una electrónica
fotosensible, como CCDs (del
inglés Charge-Coupled Device) o sensores
CMOS, que graban niveles de brillo
en una base por píxel. En la mayoría de
las cámaras, el CCD está cubierto con un
filtro coloreado, con regiones color rojo,
verde y azul (RGB) organizadas en mosaico
según el filtro de Bayer, así que
cada píxel-sensor puede grabar el brillo
de un solo color primario. La cámara
interpola la información de color de los
píxeles vecinos, mediante un proceso
llamado "de-mosaicing", para crear la
imagen final.
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